Testigo silencioso de una gran historia entre las tiras de una tribuna

diciembre 18, 2012

15 años

Foto: http://losdelsur.net/

Para empezar, quiero contar un poco de mi historia con Atlético Nacional, para que conozcan un poquito de lo que significa el equipo para mi.

Tengo 23 años y cada cumpleaños es pólvora y alegría un día antes, además de muchos recuerdos de mis vecinos, de mi familia por el logro más grande del Club en su historia. Si, tengo el escudo de Nacional a cuestas porque nací el 1 de Junio de 1989.

A los tres o cuatro años, en el 92 o 93, fui por primera vez al estadio de la mano de mis padres y mi padrino, 3 – 2 quedó ese partido ante el Tolima y ahí nació un amor a la tribuna, el del equipo nació desde mi primer traído del niño dios: la indumentaria de Nacional con el número 8. Y cuando tenía 10 años, ¡era un niño!, gracias a unos primos de Cali, visité por primera vez la tribuna Sur y de ahí no me han sacado, pues pese a que ya no vaya a la Popular Sur, sigo siendo un testigo silencioso de ese, el movimiento más grande a nivel nacional de las últimas décadas, llamado Los Del Sur.

Quince años después del nacimiento de ese movimiento, con orgullo tuve en mis manos un libro que es sólo una muestra más del trabajo ordenado que desde la barra siempre se ha tenido. Un documento que todo aquel escéptico del barrismo, que los tilda de vándalos, drogadictos y demás, debería leer, para conocer como la barra salió de un abismo al que lo estaban enviando desde el periodismo hasta la problemática social que ha habitado en nuestro país siempre. Una historia que es también un homenaje.

Los Del Sur, se han encargado de homenajear a los ídolos del club, inmortalizándolos en camisetas, afiches, botones, imágenes en internet y sobre todo en el día del hincha verde, y a ellos nadie nunca les había hecho un homenaje. Es por eso que para sus 15 años tomaron la decisión de homenajearse y no sólo eso, de homenajear a un personaje, que dentro de la barra, ha representado lo que ha sido la barra: un ir y venir entre el bien y el mal.

No estoy diciendo de esta manera que las barras son malas, ni tampoco voy a decir que es lo mejor que hay en el mundo. Pero eso sí, el ir y venir entre el bien y el mal, se refiere a las labores sociales que han hecho y cada vez hacen con más fervor; y la imagen que tienen gracias a la mala publicidad que les han hecho toda la vida, porque sí, entre los años 2000 y 2003, ser parte de Los Del Sur era prácticamente peligroso y usar camiseta de Nacional era casi visto como un delito, porque muchos de los problemas sociales que tienen las ciudades normalmente, eran atribuídos desde las grandes esferas del periodismo a la barra y como en este país muchos piensan de acuerdo a lo que les dicten la radio y la televisión, pues ahí está el detalle de la fuerza con la que a Los Del Sur le ha tocado remar en contra de la corriente.

Es en ese punto, donde la unión de la hinchada, la misma democracia y el amor por los colores y las ganas de cumplir un sueño, donde inflexiona esta historia narrada en el libro desde las letras de Ramón Pinilla, amenizada por conversaciones con líderes de la barra, aguardiente y arepitas y simplemente reflejando la historia de un muchacho de Liborina, Antioquia, que salió de su casa con el sueño de poder vivir del fútbol y lo logró. Pero no lo hizo como Futbolista, sino como barrista.

“La vida por esta pasión” es el vivo reflejo de lo que son muchos de los integrantes de Los Del Sur, de lo que hemos vivido quienes hemos estado inmiscuidos en el interior de la tribuna Sur no sólo por un día, sino por varios años y sobre todo, varios de los primeros años, en los que LDS dejó de ser una barra más que alentaba a Nacional, para convertirse en un movimiento social; es un reflejo de la salida del vandalismo de algunos para darse cuenta que no es una Barra Brava la que se tomó la tribuna, sino un grupo de amigos que hoy cuenta en sus filas con miles y de la que millones quisieran hacer parte pero no saben que para hacer parte de ella no se necesita sino defender a muerte los colores de Nacional en la cancha y fuera de ella, pero sobre todo, para ser parte de la barra hay que ser parte de la sociedad y contribuir al crecimiento de la misma. Porque eso se nota por todo el mundo, incluso por mi, un testigo silencioso, como muchos que están allí. Es el reflejo de los sueños cumplidos, sólo que en este punto, a una sociedad conservadora le cuesta aceptar que alguien decida hacer de la barra y los colores, su estilo de vida. Así como a muchos les ha costado que mi sueño sea ser escritor y lleve más de siete años dedicado a lograrlo. Si, a todos esos locos que tomamos un camino diferente al de ser ingenieros, médicos y demás carreras “que dan plata”, nos han tildado de locos. Y es esa locura la que nos ha hecho grandes, eso sí, guardando las proporciones: Los Del Sur son un gigante continental y yo soy un escritor gigante para mis padres, algo parecido, sólo que con menos gente.

En fin, me desligo de mi propia versión y espero que el país entero se atreva a conocer a Los Del Sur desde adentro, desde la historia de uno de sus hinchas más representativos, ese que un día tomó la decisión de vivir del barrismo. Porque el libro es la narración de la historia de un anónimo que está lleno de sinónimos con todos, pues comparte la misma pasión, el mismo amor, la misma alegría y quién sabe qué más características puede compartir con usted, esas se las dejo para que las averigüe leyendo el libro.


Colombia, El País Sin Memoria

febrero 26, 2010

Mis veinte años, dicen que soy muy joven para relatar algunas cosas, varias personas que tienen más edad y en la escena más tiempo podrían decir que no tengo derecho ni autoridad para hablar al respecto, pero el conocer como se mueve esta ciudad en el ámbito de eventos dedicados al rock desde que tenía ocho años, creo que podría dejar a muchos boquiabiertos.

Con sueños somos comprados, la ciudad, el país, todos somos comprados con eso, ¿quien no se sueña con ver a una de sus bandas favoritas tocando en un bar de su ciudad? Yo, por ejemplo, tengo el sueño de ver a Green Day, pero a veces asiento los pies en la tierra y me digo que sería imposible. Como los sueños de la gente son cosas que se pueden manejar fácilmente, hay personas, inescrupulosas por lo que ya conocemos, que se juegan con estos.

Es el caso de una empresa nacional promotora de conciertos, o bueno, un hombre que se dice a si mismo, promotor de concierto, quien hoy luego de haber reaparecido en la escena con tres buenos golpes como fue Less Than Jake, The Ataris y The Casualties, volvió a sus andanzas y como decimos vulgarmente, la Cagó.

En el 2002, cuando yo apenas tenía trece años, quiso traer a una banda para mí muy representativa, como H2O, todo estaba predispuesto, todo regado, cuando llegué al sitio, el día del concierto, la banda no estaba, ni siquiera sabían que venían a Colombia. Fue un error de organización, pero nadie dijo nada. Al año siguiente, H2O, vino a Medellín, traídos por otro promotor, el concierto, fue un éxito.

En el 2004, mi mejor amigo me llamó a la casa, a decirme que podíamos conocer a Cadena Perpetua, que era la banda que más escuchabamos por esa época, que teníamos una fiesta privada con ellos, para hablar, firmar autografos y tomarnos unas fotos, todo organizado por éste promotor. Era un viernes, yo le había dicho a mi madre que dormiría en casa de mi mejor amigo, fue de noche, prepararon todo en un bar, llegamos ansiosos, eramos unos niños aún, llegó la banda, pero no era la banda, solo vinieron dos integrantes, con la excusa de que al vocalista no lo dejaron entrar por la visa, versión que se tergiversaba si hablabas con el baterista o con el bajista de la banda, el concierto se hizo, Cadena Perpetua, tocó dos canciones, con dos guitarristas y vocalistas de la ciudad. La decepción para mi, como joven, fue total.

Se vino lo peor, en el 2006 llegó a mi, por cuenta de otro de mis mejores amigos, la venida de Strung Out, una banda representativa en el Hardcore Punk y que quien fuera a ese concierto tendría el veinte por ciento de descuento en el concierto de NOFX, quien tocaría al mes siguiente, la preventa fue un éxito, casi todas las boletas vendidas, yo, seguro de que el concierto se hacía, decidí con mi amigo, comprar la boleta un día antes, cuando llegamos a la tienda para hacer la diligencia, nos informaron que hacía unas horas les decían que el concierto se había cancelado, no se si a los que habían comprado las boletas en preventa les devolvieron el dinero, pero yo por ejemplo no caí y no volví a caer. El concierto de NOFX, tampoco se hizo porque pese a que ya se habían prensado las boletas, Fat Mike, pidió en un comunicado, prácticamente que asesinaran a ese tipo, por ser un farsante.

El hombre desapareció de la escena y el año pasado reapareció, con algunos inconvenientes logró cumplir con traer a las bandas, pero varias personas que conozco, se quedaron con ganas de verlos y con la boleta en las manos, porque el día del evento, cambiaban el sitio donde se presentaban y solo se enteraban cuando llegaban al mismo, mi pensamiento fue que no llegarían lejos.

Hoy 25 de febrero, levanto mi voz y protesto, ayer muchas personas, cientos, diría yo, fueron aferradas al sueño de por fin ver a NOFX en vivo, compraron las boletas en Preventa, muchos amigos míos pagaron un tiquete a Bogotá, llegaron al sitio y se encontraron con que el concierto no se realizaba, que se aplazaba para dentro de un mes, 27 de marzo, pero ¿Cuántos chicos que fueron ayer, tienen con qué volver en marzo?, ¿a cuantos les van a devolver el dinero si ya no quieren ir?, mejor aún, en la página de la empresa que vende las boletas, aparece que el concierto se realizará el 9 de marzo, ¿Será cierto?, ¿Cuántos hoy le creen?, me parece que éste tipo de eventos no se pueden hacer otra vez, que éste tipo de estafadores deberían perder toda credibilidad, pero no se por qué, bandas como Nueve Once, Mojiganga, entre otras, aun le siguen creyendo a éste personaje, cuando él mismo, les ha robado varios millones de pesos.

Por favor Rockeros, si realmente somos tan “inteligentes” (porque muchos se llenan la boca diciendo que son más inteligentes que la sociedad) y nos quejamos de que los colombianos le creemos el mismo cuento a los mismos, por qué aún seguimos cayendo en las palabras y falsas esperanzas que éste personaje nos genera al jugar como lo dije arriba con nuestros sueños.

Los invito a todos a que se quiten la venda de los ojos y no crean en lo que se oculta bajo la estampa de Mutante Records, Two Many Records, Viuda Negra o como se hizo llamar ahora, Xkulls, porque ya sabemos que todos son el mismo personaje con distintos nombres, y si ya lo hizo una vez, lo seguirá haciendo, pues a costas de muchos de los que le han creído,  el hombrecito se ha costeado viajes a Miami y ha conseguido unos cuantos millones.