Noche en vela


Llevaba más de cinco años trabajando en San Juan, un pueblo a cinco horas de Primavera, su ciudad natal.

Rubio y de ojos claros, alto, tal vez la única herencia que tuvo de su padre italiano que vino por la guerra y dejó abandonada a su madre cuando se enteró del embarazo.

Salió del trabajo, se encontró con Manuela, la hija del alcalde, que contaba con un físico espectacular, cabellera oscura, ojos claros, piel trigueña; dialogaron, pues se había convertido en el sicólogo y consejero de ella y otros cuantos más habitantes del pueblo, ella con sus veinticuatro años encima y él rondando los treinta y cinco, buscaron un bar donde entraron y se tomaron un par de cervezas.

El barman lo conocía y le sonrió, miraba con complicidad como entre él y ella había cierta cercanía que tal vez nadie se atrevía a entablar, por el respeto que él les profesaba. De a poco pasaron de cerveza a una botella de aguardiente, como para entrar en calor. Manuela pese a ser tan pretendida y respetada por todo el pueblo, sentía cierta atracción por él y esperaba que ese fuera tal vez el día en el que todo tomara un nuevo rumbo, pues las visitas que llevaban frecuentando durante más de seis meses a escondidas de su padre no pasaban de unos cuantos besos, pero a ambos se les notaban las ganas que se tenían.

Solo bebieron dos tragos de la botella que habían pedido cuando decidieron pararse e irse, le pagaron la cuenta al barman y salieron tranquilamente cruzando el parque del pueblo e internándose en la casa de él.

Apenas cruzaron el umbral y ya ella estaba encima de él, le quitó la camisa entre besos en el cuello, él se sonrojó, pero siguió los pasos de ella, le desanudó el vestido a flores que llevaba puesto, Manuela quedó en tanga, pues sus senos juveniles no necesitaban de un sostén para verse bien erguidos, y la excitación los hizo tornar de un color más rosado del que acostumbraba, poco a poco fue ocupándose del pantalón de él hasta dejarlo en ropa interior, que rápidamente también pudo despojar.

Él la miraba excitado, empezó a recorrerla con la lengua, desde el cuello hasta la punta de los pies, cada que lo hacía ella erizaba uno a uno sus poros, en el exterior empezó a llover, así que el frío que se filtraba por la ventana erizó ambos cuerpos que poco a poco se fundían el uno en el otro.

La lengua de él se posó en el abdomen de Manuela, que gemía de solo sentir como se mojaba mientras él seguía bajando con su lengua y su aliento por su cuerpo, poco a poco siguió bajando y en el momento en que llegó a su sexo, sintió como se arqueaba su espalda, los gemidos de ella se agudizaron un poco más. Mientras ella gemía, él se excitaba cada vez más, el reloj sonó, eran las tres de la mañana, pero siguió con su labor, ella lo disfrutaba cada vez más, no sabía de donde agarrarse por la excitación.

Cuando la penetró, Manuela sintió que algo le bajaba por la columna, su cuerpo se tensionó, erizada desde las mejillas hasta los pies, fue incontrolable la sensación que experimentaba en ese momento, él seguía con sus movimientos leves y delicados, procurando que ella disfrutara al maximo del orgasmo que estaba viviendo, ella seguía cada vez más tensa, era extraño, pero lo gimió y lo gritó tan fuerte, que pensó que la escucharían en la casa del alcalde y saldrían a ver qué habría pasado.

La noche fue su fiel compañera, entre orgasmo y orgasmo se fueron consumiendo los minutos de ambos, para ese momento el gallo empezaba a cantar con los primeros rayos del alba, él miró el reloj, eran las cinco y veinte de la mañana, exhausto por toda la noche que había tenido, le dijo a Manuela que debía ir a trabajar, que podría quedarse durmiendo otro rato. Ella accedió, mientras él se daba una ducha.

Fresco, luego de haber tomado el baño, se puso ropa limpia, su sotana, se tomó un café y salió a abrir la iglesia para que la gente entrara a la misa de seis de la mañana.

9 respuestas a Noche en vela

  1. luii dice:

    WOo una historia! de cada Dia! en todas partes del Mundo… Excelente =]

  2. Laurita!!! dice:

    Uy Juanse, no me canso de decirtelo, sos un tesooooo!!!Maravillosa esa hitoria, espectacular, genial… no tengo palabras para describirte la sesacion que deja esa historia… FELICITACIONES!!!

  3. oso dice:

    juanse,parcero excelente las sensaciones a las q uno llega leyendo historias como esta.

  4. vico gonz dice:

    Ja,ja,ja,ja,ja……no puede ser que lo descriabas de tal manera…me refiero tanto al acto sexual como a la pericia del "curita".Besossssssssssssssmilesssssssssssss!!!!!

  5. Anonymous dice:

    Oh! Vaya que cada historia me sorprende mas que la anterior… en ningun momento se me paso que fuera un cura. Qua la terminara matando, tal vez; que fuera, nunca! FELICITACIONES. Eres un muy bueno con la palabra escrita.

  6. Víctor H. Vélez Echeverri dice:

    No Parce…me dañaste el final de una historia sin nada para refutar…pero igual me encantó esa forma de finalizar el deseo expresado en letras…parce…excelente como siempre…

  7. Anonymous dice:

    un final inesperado.. Genialsensacionalone more time.. felicitacioness!!Jenn !!..♫..!!

  8. Rayuela dice:

    uuuuuuhhhhhhhhhhhhhhaaaaaaaaaaaaaaauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!!!!!!!!!!!!Excelente! Vaya golpe final!Mil besos*

  9. Carlos E. Orozco dice:

    Para este año estoy estrenando vlog, (Video blog) te invito a que me sigas y me veas. Feliz 2010. http://convideovlog.blogspot.com/

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